El cielo se vistió de luto, y cubrió con paños de silencio cada rincón de Los Planes de Renderos, yo me encuentro sumergida en el humo de un cigarro que hace de cómplice a mis pensamientos, y las ganas de haberte podido decir buenas noches, como antes, cuando el amor se ponía su traje de gala y nos saludaba con su mejor sonrisa.
Los viejos tiempos… llenos de minutos gratis de pura felicidad, y una que otra pelea que terminaba en incontables te amos, cuando se tornaba increhible la posibilidad de haber encontrado el amor, pero las cosquillas en la tripa nos vendía la promesa de un futuro lleno de el.
Ahora la noche nos cubre con la misma oscuridad, y hay igual distancia de Santa Tecla a Los Planes, como de Los Planes a Santa tecla, pero con inevitable recelo me pregunto: ¿Donde quedaron las ganas de comernos las distancias?.
Se perdieron en extraños intentos de defender nuestros sentimientos, en arranques egoistas, patrocinados por la cobardía, y un mundo rabioso que siempre odió nuestra unión.
La noche me cubre, y tus besos lejanos, me dicen adiós.
Buenas noches, mi amor.