Enrique

Enrique se escribe con “E” de “Es posible volver a soñar”
Como es necesario acercarme a sus labios
Como él y solo él despierta mi piel.

Enrique con “E” de “Es amor” nada menos, nada más.
Como estoy hechizada por sus ojos negros
Como es mi nuevo sueño, recostarme en su pecho,
Y echar a volar

Se escribe con “E” de “Encantada”
De “estoy enamorada”
Con “E” de “Es hermoso, callado y sensual”
Con esa guitarra y sus cuerdas
Con esas canciones eternas
Con esa habilidad nata para amar.

Enrique se escribe con “E” de “Estoy en sus manos
Y yo, me he dejado conquistar.

20 minutos

Con esa forma inconsciente que tiene de cambiarme los planes, cualquiera que me conozca pensaría que exploto en rabia cada 5 minutos, pero para mi sorpresa, me parece de lo más divertido la manera en que cree que me está envolviendo en un plan macabro y pretende aprovecharse, cuando en realidad yo lo dejo envolverme con toda la gracia y disposición cínica que me permito demostrarle.

Veinte minutos cambiaron nuestra historia, y me atrevo a confesar que aún se estremecían mis caderas camino a casa.

Hay cosas que ocurren de manera natural, quizás están escritas o las deseamos tanto que terminan por ser llamadas con nuestra mente. A nuestra edad cualquiera puede pensar que está por corromperme, pero a veces me asusto al pensar en la posibilidad de que una mocosa como yo lo termine arrastrando a él.

Si, por supuesto, en estas circunstancias tengo toda la  culpa del mundo reventándome la conciencia, me da una vergüenza infinita aceptarlo, pero con el descaro que hasta este día he cosechado puedo decir ¡Que me la aguanto!

Sus manos, sus ojos de forma almendrada, sus labios y la manera en que supo el momento perfecto para decir que el mar contemplaba mi belleza aquella noche, ha abierto las puertas de mis viejas mañas de soñar despierta, ese hombre que sé que nunca será mio, pero a quien disfrutaré mientras pueda.

Y lo único que se me ocurre es citar a Calle 13 y confesarle que quiero tomar su mano y darle la vuelta al mundo, por que el caribe nos espera y algún día llegaremos a las playas de Dominicana a desempolvar nuestros 2o minutos.

Esto, tenía que ser dicho en más de 140 caracteres. Así es el fútbol señor.

Nuevas prosas

Debo admitir pues, que las noches no me austan como antes, que las mujeres que escriben me fascinan como siempre y como reciente atracción he descubierto mi gusto por la literatura inglesa y las películas de época.

He recordado sin reproches el llanto que lloraba cuando estaba enamorada, la sensación de falta de aire en mis pulmones cuando sentía que la vida se iba si él se alejaba también.

He recordado sin tristeza aquellas noches de desesperación sincera en que pensé que cada fibra de mi alma estaba atada a la suya y sigo pensando sin duda que esa fué mi gran historia de amor.

Nunca, lo prometo, nunca dejarán de abrumarme las cuaresmas, siempre hay algo tenebroso que se acerca con sus lunas llenas y sus noches claras, el recuerdo del amor de mi vida rondando la ventana por más que me siga mudando de habitación a habitación.

Siempre me gusto verter mi propia rima en la prosa, siempre me gustó escribir como pienso y decir en voz alta lo que luego escribiré, a veces me parece que al hablar en tono afable y con sentimiento bien sentido mis pensamientos se convertirán por si solos en poemas cantarines que surgen de una silueta loca hablando sola frente al espejo ó reservada en cualquier rincón.

Ningún gesto masculino parece ser suficiente como ven para la sed de amor que ahora me apremia, y los revolcones ciertamente dejaron de ser una forma viable de entretención, desde que me descubrí a mi misma tan sola y tan triste como siempre, después de descubrirme a mi misma incapaz de volver a hacer el amor.

Ahora me encuentro por castigo o por conciencia resignada acabarme la tinta de cada lapicero que encuentro mal puesto, de terminarme cada esquina, de cada página, de cada cuaderno, de cada recuerdo, de cada ilusión.

No estoy enamorada, no estoy desconsolada y aún así no hay rimas victoriosas ni finales felices, no hay desenfrenos que valga la pena contar, y quizás este blog comience a parecerles aburrido, pero para mí, es una nuevo nacimiento de mi pluma que ahora es sincera al escribir que a pesar de la tristeza y del vacío, puedo decir por primera vez en muchos años, que no hay un hombre en vida ni por cerca, ni por joder, ni por platonicismos locos típicos de mi edad; y he descubierto una sórdida y reluciente capacidad de amarme y de ser feliz y un reconfirmado miedo a la oscuridad.

Vete de aquí

Aléjate de mi Satanás. Porque soy feliz y no te quiero cerca. Porque me amo tanto que no volverás a tocarme. Porque ahora, me respeto.

Aléjate de mi Satanás. Y aleja tus manos tu risa y tus sombras que oscurecen mi felicidad, por que día a día echo riata para pensarte menos y valorarme más.

Aléjate, aléjate, aléjate, ya no quiero nada, nada que me recuerde a vos, esta vida ya solo es mía y vos ya no cabés en ella, esta sonrisa es nueva y ahora es más hermosa, porque resulta que no se borra aunque vos no estés.

Porque resulta que descubrí lo hermosa que soy, lo recia que es mi huella cuando decido plantar el pié y la fuerza que tienen mis manos cuando trabajan para hacer el bien.

Y si no has entendido te lo repito: Aléjate de mi Satanás.

 

Sonreir

Hace dos días regresé de un cansadísimo viaje por San Pedro Belice. En esta deliciosa y lluviosa tarde de sábado de gloria, que mas bien parece un glorioso domingo con otro mas a la vuelta de la esquina, volví a disfrutar de un momento para mi. Solo para mi.

Desde esta tarde húmeda y viscosa que se posaba sobre los tejados rojos de Santa Elena, he decidido dedicarme un momento por mi misma, disfrutar de mi soledad y de un café con pastel por las tardes, tal vez uno que otro cigarrillo y del libro que tengo de turno.

El libro que me encuentro leyendo, posiblemente fue lo que generó una poderosa influencia en esta nueva resolución que he decidido,  debe cambiar mi vida, “Come Reza Ama” de Elizabeth Gilbert, donde línea a línea descubro a una mujer llorona y sentimental, que al igual que yo lucha por encontrar eso que le de un vuelco de sentido a su vida.

Desde este día he decidido que debo seguir luchando por ser feliz, por amarme a mi misma y amar lo que soy y lo que puedo ser, he decido amar a esa mujer de hombros pecosos y cabellos camaleónico con la que encuentro cada mañana en el espejo.

He decidido disfrutar de mi misma, de mi soledad cuando me abrace y de la compañía cuando me favorezca. Ver la belleza de estas tres ciudades por las que me manejo a diario y la rapidez de sus calles y sus habitantes.

Sobre todo, he decidido sonreír, sonreír le a todos, a los que sirven mi café por la mañana, a los que se equivocan con el vuelto, a los vigilantes que complican el estacionamiento, a los conductores que me sacan el dedo en la calle por mi forma de manejar, sonreír a los que me sonríen, a los que no lo hacen, a los que me aman y a los que sé, que no me quisieran tener cerca.

Esta tarde me he convencido a mi misma de que no puedo dejar de amar, no puedo huir a lo que siento, al ferviente amor que tengo en el pecho y se que no podré dejar de hacerlo, amaré como siempre lo he hecho, con la pasión con la que este romance comenzó, es algo que no puedo negar que no puedo ocultar, y, en lugar de sentirme mal y desdichada por ello, abrazaré mi amor con toda la calidez que este representa.

Amar, quiero seguir amando sin importar lo que pase, sin importar que no pueda demostrarlo a quien amo, o que él me deje de amar. Seré feliz con lo que tengo, con lo que soy, con quien yo amo. Seré feliz.

Y nosotras fuimos felices también

Pusimos aretes en sus orejas, sonrisas en sus rostros y una nueva forma de ganarse la vida, utilizando las manos, la creatividad y materia de bajo costo y fácil localización.

La cosa está comenzando a mejorar y entre risas y complicidad hemos descubierto la bondad de sus corazones, la ternura de sus almas. Nuestra ayuda ha pasado a las manos del amor, ahora sabemos que no se puede comenzar a trabajar con corazón roto.

Les enseñamos a reparar brazos rotos, a entablillar una fractura de emergencia, a subsanar los daños de una intoxicación y sabemos que poco se irá restaurando su corazón.

La alegría es la mejor medicina, las risas son un maravilloso aliciente para comenzar las labores con tenacidad. Pronto llegará el momento en que estén listas para luchar por si solas. Mientras tanto nuestras visitas continúan, nuestras clases de cocina, las charlas de motivación y los talleres de elaboración de producto, no se harán esperar sábado a sábado.

Nuestro producto principal, el taller más grande: la felicidad. Llegamos a enseñar como lograrla, llegamos a aprender como cultivarla, llegamos a compartirla.

Llegamos por que queríamos ayudarles y ser felices… y nosotras fuimos felices también.

 

Hoy, por fin.

Hoy ha cambiado el rumbo de mis pasos
hoy he vuelto a burlar al destino
con versos calientes
con piropos de amor.

Hoy he despertado de este inmenso letargo
y me he despojado de las cuerdas
que un día ataron mi voz
de los lazos de fuego que oprimieron mi pecho
que contuvieron los versos y apagaron mi sol.

Hoy he vuelto a soñar con amores sin rostro
he podido disfrutar del sabor del licor
hoy he renovado mi licencia de escritora
logre divorciar su rostro del amor.

Hoy he tomado la pluma
y la he blandido en alto para defender mi honor
he escrito y reescrito mis versos sin tapujos
y el miedo se fuga por donde un día llego.

Esta noche sanaron las heridas
y mi alma de un vuelco se sacudió el dolor
he venido a mi centro con nuevas sonrisas
y no habrá otro día en que no alumbre el sol.

Hoy he dado un paso adelante
y he condenado sin recelo la ponzoña de su adiós
el veneno protervo que sus labios proclaman
el dolor de su recuerdo, de su engaño y su traición.

La esperanza sigue débil,sigue rota y sin embargo
Con el viento de este octubre por la puerta mas angosta
cabizbaja y retorcida, para siempre regresó.
Regresó para quedarse, mi esperanza, mi valor,
cabizbaja y retorcida, ¡Como sea! regresó.

Lo busqué…

Voy buscando un corazón
que en el verano se perdió
y no ha mas indicios
que alguien dijo que en otra cama
durmió

Sigo el rastro de solado
de un amor desesperado
que no dijo adiós
es mas me dijo
vendría con el alba y no volvió
desapareció
de pena murió

Y lo busque!
Hasta debajo de la cama
y encontré!
pedazos de mi alma
desangrándose, no le importo, buscar doctor
o alguna curación
pa’ que no muriera de amor
de pena murió (Bis)

Ella y yo lloramos. Cada una en su momento, lo buscamos y encontramos vacío y dolor. Ella con su guitarra y yo con mis cigarros, la pena, en cualquier pueblo del mundo, es la misma, en cualquier año, en cualquier siglo.

Magia en mi vida

Magia en mi vida era el título que llevaba un correo que recientemente le dio un poco de luz a una noche típica en mi cotidianidad, una de mis mejores amigas y posiblemente una de las mujeres mas lindas que conozco, nos escribió desde Argentina para contarnos la historia de amor mas extraña y poco usual que he escuchado; o en este caso, leído; en mi vida.

No voy a ahondar en los detalles, pues son de ella para contarlos, si hay algo que me hizo venir a sentarme frente a esta pantalla brillante, fue la emoción que desperto en mi corazón, hace meses perdí la capacidad de asombrarme por detalles pequeños y excéntricos,  hace cientos de días deje de esperar por esa magia que mi amiga encontro, deje de creer en cuentos de hadas por que la realidad me acusaba de vivir de ilusiones, hacía mucho tiempo perdí la esperanza de que cosas maravillosas podían pasar en nuestra vida, si luchabamos lo suficiente como para encontrarlo.

Yo solía pensar que cada mujer, escribe en su vida su cuento de hadas personal, que el amor vencía todos los obstáculos, y que la vida era hermosa por que podíamos aspirar a encontrar a nuestro príncipe azul.

En el camino, las mascaras se van cayendo frente a nuestros ojos y vemos la realidad cruda, como es, las ilusiones de la infancia se vuelven cada vez mas vanas, tenemos cada vez menos razones para creer en la magia que cultivamos con inocencia.

Pero ¿qué es la vida sin ilusión? ¿qué es la existencia si sueños? Termina la infancia y con ella se lavan todas las cosas que nos hacen ver la vida tan hermosa como un un cuento, las cicatrices en el corazón nos hacen cada vez díficil creer que el felices para siempre puede llegar. Cuando mis padres son la unica prueba viviente que tengo de que esto sea posible.

Este día me rehuso a creer que pueda seguir viviendo mi vida sin esas ilusiones, sin esos sueños, sin creer en la magia que forjamos en nuestras almas en los pasillos del colegio.

Hace años, soñamos esta historia con mi amiga, creamos escenarios y dialogos con un principe sin rostro, esperando que una de las dos sería tan afortunada como para encontrarla, ese correo me hizo recordar que realidad puede incluso superar la fantasia y eso es mucho mejor.

No puedo dejar de vivir mi vida, con sus altos y bajos, con sus noches eternas de lágrimas y cigarros, pero he llegado a pensar que al perder mis sueños, perdí la posibilidad de encontrarme con un mundo tan hermoso como el que creo en mi mente.

Cuantas veces tuve que escuchar que la vida no es como la sueño en mi cabeza, pero correos como este, me devuleven el derecho que siempre tuve de soñar y se que la gente me seguirá reprochando la fantasía que hay en mi cabeza, pero eso nunca mas, me detendrá de seguirlas creando.

Ser escritora no es fácil, incluso aunque lo haga solo para mi misma, siempre hay alguien que se encarga de volver lo que pensamos en nuestra contra, pero no volveré a esconder mi cara, soy yo quien escribe, lo que soy, lo que quiero ser, lo que amo y lo que sufro, yo escribo y puedo sentirme mas hermosa y mas ágil, mas suspicaz e intuitiva a través de mis palabras, si escribir me hace hipócrita, si estas lineas me vuelven cobarde, estoy dispuesta a aceptarlo, pero no dejaré de hacerlo.