Enrique

Enrique se escribe con “E” de “Es posible volver a soñar”
Como es necesario acercarme a sus labios
Como él y solo él despierta mi piel.

Enrique con “E” de “Es amor” nada menos, nada más.
Como estoy hechizada por sus ojos negros
Como es mi nuevo sueño, recostarme en su pecho,
Y echar a volar

Se escribe con “E” de “Encantada”
De “estoy enamorada”
Con “E” de “Es hermoso, callado y sensual”
Con esa guitarra y sus cuerdas
Con esas canciones eternas
Con esa habilidad nata para amar.

Enrique se escribe con “E” de “Estoy en sus manos
Y yo, me he dejado conquistar.

Sonreir

Hace dos días regresé de un cansadísimo viaje por San Pedro Belice. En esta deliciosa y lluviosa tarde de sábado de gloria, que mas bien parece un glorioso domingo con otro mas a la vuelta de la esquina, volví a disfrutar de un momento para mi. Solo para mi.

Desde esta tarde húmeda y viscosa que se posaba sobre los tejados rojos de Santa Elena, he decidido dedicarme un momento por mi misma, disfrutar de mi soledad y de un café con pastel por las tardes, tal vez uno que otro cigarrillo y del libro que tengo de turno.

El libro que me encuentro leyendo, posiblemente fue lo que generó una poderosa influencia en esta nueva resolución que he decidido,  debe cambiar mi vida, “Come Reza Ama” de Elizabeth Gilbert, donde línea a línea descubro a una mujer llorona y sentimental, que al igual que yo lucha por encontrar eso que le de un vuelco de sentido a su vida.

Desde este día he decidido que debo seguir luchando por ser feliz, por amarme a mi misma y amar lo que soy y lo que puedo ser, he decido amar a esa mujer de hombros pecosos y cabellos camaleónico con la que encuentro cada mañana en el espejo.

He decidido disfrutar de mi misma, de mi soledad cuando me abrace y de la compañía cuando me favorezca. Ver la belleza de estas tres ciudades por las que me manejo a diario y la rapidez de sus calles y sus habitantes.

Sobre todo, he decidido sonreír, sonreír le a todos, a los que sirven mi café por la mañana, a los que se equivocan con el vuelto, a los vigilantes que complican el estacionamiento, a los conductores que me sacan el dedo en la calle por mi forma de manejar, sonreír a los que me sonríen, a los que no lo hacen, a los que me aman y a los que sé, que no me quisieran tener cerca.

Esta tarde me he convencido a mi misma de que no puedo dejar de amar, no puedo huir a lo que siento, al ferviente amor que tengo en el pecho y se que no podré dejar de hacerlo, amaré como siempre lo he hecho, con la pasión con la que este romance comenzó, es algo que no puedo negar que no puedo ocultar, y, en lugar de sentirme mal y desdichada por ello, abrazaré mi amor con toda la calidez que este representa.

Amar, quiero seguir amando sin importar lo que pase, sin importar que no pueda demostrarlo a quien amo, o que él me deje de amar. Seré feliz con lo que tengo, con lo que soy, con quien yo amo. Seré feliz.

Y nosotras fuimos felices también

Pusimos aretes en sus orejas, sonrisas en sus rostros y una nueva forma de ganarse la vida, utilizando las manos, la creatividad y materia de bajo costo y fácil localización.

La cosa está comenzando a mejorar y entre risas y complicidad hemos descubierto la bondad de sus corazones, la ternura de sus almas. Nuestra ayuda ha pasado a las manos del amor, ahora sabemos que no se puede comenzar a trabajar con corazón roto.

Les enseñamos a reparar brazos rotos, a entablillar una fractura de emergencia, a subsanar los daños de una intoxicación y sabemos que poco se irá restaurando su corazón.

La alegría es la mejor medicina, las risas son un maravilloso aliciente para comenzar las labores con tenacidad. Pronto llegará el momento en que estén listas para luchar por si solas. Mientras tanto nuestras visitas continúan, nuestras clases de cocina, las charlas de motivación y los talleres de elaboración de producto, no se harán esperar sábado a sábado.

Nuestro producto principal, el taller más grande: la felicidad. Llegamos a enseñar como lograrla, llegamos a aprender como cultivarla, llegamos a compartirla.

Llegamos por que queríamos ayudarles y ser felices… y nosotras fuimos felices también.

 

La mujer brava

Comentarios del escritor colombiano  Hector Abad, llamado: Elogio a la mujer brava, un correo que mi hermana envió esta noche y me hizo sentir un poco mejor, un poco menos equivocada, quizas un poco justificada, definitivamente me ayudó a comprender un par de cuerdas que me ataban, me alegro por el Sr. Abad, no por el elogio que hace, sino por la plena felicidad que se vislumbra con destellos de disfrute en sus palabras. Les dejo aquí este escrito

…a los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

Vamos hombres, por esas mujeres bravas!

Tarea de Carlos Abrego

Mi querido amigo Carlos Abrego me ha dejado una tarea, y como yo soy muy obedientea qui respondo. Consiste en una lista de 15 cosas que me gustan. No se si serán las que “mas” me gusten, pero esta bien por que así le quita un grado de dificultad a la asignación.

Aquí tiene  Carlos:

1. Manejar en la autopista a comalapa, acelear en el semáforo del “Navarra” y bajar en Neutro hasta el “Cristo de la Paz” Apretar el timón con ambas manos y ver lo mas lejos que llega la aguja del velocimetro. Morirme del miedo y contener las ganas de frenar.

2. Comer chocolates, saborearlos depacito  y presumirle a todos.

3. Ver a mis amigas “Mangoes” es un placer como pocos, tirarnos en una cama y hablar y hablar, tomar un par de XL’s, unas cervecitas, o simplemente hacernos pipi de la risa.

4. Escribir, escribir, escribir.

5. Ir a tranquilas, sentarme en la barra, platicar con “Pelucas” y tomarme una pilsener bien heladita.

6. Tomar agua helada.

7. Ver “Friends”

8. Fumar Marlboro Azul.

9. Besar a Nestor en la cara, tocar sus manos y meter mi mano en las mangas de sus camisas para acariciar sus brazos.

10. Mis eternas conversaciones con Anamaría… oh bendita, bendita mi amiga.

11. Escuchar nueva trova.

12. Sacarme dieces en la “U”.

13. Ser la primera, ser exclusiva, hacer lo que otros no hacen, pensar como otros no piensan, vivir como otros no viven.

14. Ir al tunco, caminar en el mar, y buscar entre las piedras y conchitas recuerdos de cada huida.

15. Amarlo. Amarlo con el alma.

Willy Wonka And The Chocolate Factory

Por primera vez tengo un post en mi cabeza y no se como comenzar, bueno, de esta manera la honestidad sutituirá  cualquier entrada triunfal, y se convertirá en la introducción perfecta para el único post en este blog que revela una de mis pasiones ocultas.

El chocolate, lo cual es solamente un preambulo de lo que realmente quiero hablarles,  es la razón por la cual esta película es una de mis favoritas. Sin embargo no es la reciente obra de Tim Burton “Charlie and The Chocolate Factory” creada en el 2005, en la cual Johnny Deep con su despliegue de afeminados movimientos toma control de la situación.

Me refiero a algo un poco mas antiguo, un poco mas clásico.

La descubrí en el año 2006, a mediados de junio o julio, no lo recuerdo bien por que siempre he tenido problemas para diferenciar esos mese. Conocí a Willy una tarde de domingo, tomandome un refrescante jugo de tomate con almejas en el caluroso patio trasero de Andrea, una mujer maravillosa, que ahora reside en Argentina y quien en nuestros años de colegio me enseñó entre otra cosas a disfrutar de las tardes de películas y las tazas de café.

Eran alrededor de las 4 de la tarde, aburridas de lidear con ejercicios de física, de Newton y sus principios, decidimos salir a despejar nuestra mente.

- Has visto Willie Wonka and the Chocolate Factory
- No, me cael mal Jhonny Deep.
- Glorita, esa es Charlie and the chocolate Factory, la nueva
- Eh?
- Yo tengo la viejita, en la que sale Gene Wilder.
- Eh?
- Esta te va a gustar, te lo prometo

Como todas las promesas que alguna vez Andrea me hizo, esta se cumplio tal y como ella lo dijo. Abrimos nuestras willy-wonka-wilder“gorditas irresistibles” (Jugo de tomate Marinero) y nos sentamos en los muebles de junco con cojines florales. Mientras el calor se apoderaba de nuestros rizos y humedecia nuestras frentes, disfrutabamos de la adorable representacion de Gene Wilder. Un hombre dulce, generoso, sarcastico y con un sentido del humor puntiagudo. Disfruté esa hora y media como nunca. Y al final no podía con las incontenibles ganas de una barra de chocolate Wonka.

Un recuerdo maravilloso, hasta meses después que vi la reciente versión de Burtón, por la que tuve deseos de ir a buscarlo a Hollywood y darle un par de patadas, por haberle quitado la magia a esa película tan linda.

Por supuesto que los efectos de la nueva película son increhibles y debo aceptar con humildad que el rio de chocolate si parece chocolate, a diferencia de la original en la que por cuestiones de retrasos tecnologicos, el rio de chocolate parecía mas bien, un agua rala de color café, parecida a la del Acelhuate.

NO OBSTANTE, la película original es maravillosa, y estará guardada por siempr en mi corazón, adjunta con el recuerdo de esas tardes interminables de colegio, en la que el unico problema de mi vida y a la vez mi mejor distracción era eso: el colegio.

Guardo muy bien esos recuerdos, y me encantaria poder ver esa película, el día que Andrea la reprodujo en DVD, era un ejemplar original, de colección si no me equivoco, habian dos dvd’s en su interior uno con la película y otro con la película y comentarios de los actores en el 2005 pero no estoy del todo segura.

Si alguien sabe adonde puedo encontrarla digamelo, la quiero en ingles, si no es mucho pedir. Con subtitulos, por supuesto. Pagaría mucho por esa película.

Si tuviese al señor Wilder frente a mi, vería en sus ojos la dulzura de Willie Wonka, le daría un gran abrazo y por supuesto,  ¡le pediría un chocolate!.

En Estos Dias

En estos dias…

En que el calentamiento global

Se escucha cada vez más en nuestras bocas

Y los pronósticos de todo experto

No auguran más que pocos años para la humanidad

El universo entero y sus colindantes

Conspira en nuestra contra

-Con un capricho obsesivo por tu ausencia-

Y se arma el clima de un frío

Que me hace recordar los besos secos de tu boca

Y un viento que hiere la cara

Cuando camino en su contra

Mientras me sujeto a mi misma

En un abrigo que no mitiga el frío

Tal cual la esperanza que

En estos días,

Y hoy más que nunca,

No es un alivio sino una pena

Citando los versos que una vez te entregue

El año comenzó con su hielo

Y con la amenaza de sentirme cada vez

Más hundida y humillada en tus arranques

El amor me sabe cada vez más a destrozos

Y tus manos rasgan crueles en cuanto pretendes acariciarme

Hay partes de vos que nunca olvido

Hay gestos en tu rostro que me hacen olvidar los días

En los que sentí dicha en tus brazos

Pero en estos,

En estos días el olor a licor me recuerda tu figura

Tambaleándose cadenciosamente sobre mí

Precipitado en mi cintura

En estos días

Siento un murmullo hueco en el aire

Me esta preparando para tu partida

Y el hielo en las calles no se compara

A filo de tu desprecio.

Y estos días mis amigos parecen esfumarse en

Recuerdos que no puedo controlar

En sueños rotos o ya olvidados

Y hay una cierta alineación en los planetas

Tal que suenan melodías melancólicas en mi mente

Que se aleja cada vez más

Tan en ella misma

Que ni yo misma puedo encontrarla.

He perdido todo erotismo y sazón

Y ya no surgen los movimientos

Y palabras de insurrección plena

Que hace semanas hiciste brotar en mi

Se fue con el candor y las sonrisas novelescas

Que me prodigaban rallitos de pasión

Tu mirada es un flagelo

Un trueno amenazador

Y olor de tu sudor comienza a provocar nauseas

Y hay tanto de voz

Que comienza a dolerme y a punzar

De una loca y enfermiza manera.

He perdido la pista de tus pasos

Y la promesa de tener primavera doce meses al año

Esta comenzando a convertirse en una espesa bruma

Que comienza justo en la línea de tu indiferencia

Se ha convertido en estos días

En una sentencia

A cargar por siempre el yugo de la memoria

Que con dolor cargamos hasta estos días

Y la desesperanza se acumula en forma de lágrimas

Justo al borde de mis parpados

-una fuga que no logro evitar-

Sobre todo al salir el sol

Me guardo mis besos

Y los escondo bajo llave

Por lo menos aquellos que

Persisten bajo el hechizo

De lo que algún día pensé que era amor,

Y estos días señor, estos días

Que difícil levantarme en las mañanas

Sin el sabor que dejaban en mi boca

Tus besos trasnochados.

En estos días

Sigo soñando

Que regresaras

No encontrando un buen título

Recientemente encontre en una carpeta de memorables recuerdos, el mail  de alguien muy estimado:

Sofy:

Con el tiempo he aprendido que el silencio es la mejor respuesta.

Es bastante sabio callar, dejar, partir.

Por eso este correo es breve. Podría divagar mucho sobre la inmortalidad del cangrejo, pero me parece más apropiado decir lo anterior y cerrar la boca.

El silencio es una buena respuesta. Encierra tantas incógnitas que quien lo sienta puede especular hasta el cansancio. De ahí surge aquella mágica palabra de “supongamos”.

Si no entiendes lo que digo no te preocupes. Yo mismo no me entiendo bien. Me nació expresarte mis ideas.

Cuidate mucho. Un abrazo.

Allan

La lid mas grande de mi vida:  la deliberacion interna entre hablar o callar…. despues de leer estas lineas, nunca mas subestimé la importancia del silencio, y no solo le tuve mas respeto, sino aprendí a usarlo como arma en la batalla.  Innumerables has sido las ocaciones, en las que callando dije todo, en las que me lastimaron tanto, que callando pude devolver la bofetada, ocaciones en las que al perder el habla, gané la contienda. Y como?…. ¿Cómo explikar con palabras algo que solo callando se comprende?

Allan, revolucionario por un mundo colocho y azul, valiosa y poderosa influencia a quien debo muchos de mis razgos literarios,  lo que se aprende de el, no esta en ningún libro, y sin embargo que bien sientan sus expresivas palabras.

Este correo, antitesis en su escencia, no solo me enseñó a callar, sino a expresar, expresar y expresar, sin dar tregua al cansancio, me mostró que la mejor manera de inmortalizar pensamientos: es escribirlos y la mejor manera de hacerlos significativos: es regalarlos.

Muchas cartas he escrito en las cuales ni yo misma comprendo el espeso hoyo negro por el cual viajaba mi mente, pero vale tanto la pena poder enviarlas, y mas aún, descubrir que de alguna manera quien la lee, resulta ser un exelente decodificador (cuando la situacion es favorable).

Sin mas que decir envio un saludo directo a la nada, a mi revolucionario, a mi colocho-azulado, estimado camarada  y exelente escritor, Allan Martell.

Es hora de guardar las palabras y sacar a pasear el silencio.

 

A mi el vino me gusta añejo…

 Sin duda alguna, al degustar un buen vino, no hay que pasar por alto los años que le dieron a la vid el maravilloso sabor, olor y cuerpo que tiene.

Lo mismo, pasa con los hombres, por que Dios creó primero a Adán y luego a Eva, a mi punto de vista esta es una indirecta divina…. “Niñas… busquenselos mayorcitos, y con experiencia”.

Yo personalmente, disfruto la experiencia de otros, disfruto de su sabiduría y la hago mía. Como dijo alguna vez una buena amiga… a vos te gustan los viejos!! nunca se lo pude negar, me fascinan.

No hablo de abuelos, de ninguna manera, no es una fijación paternalista, como afirman algunos psicologos, pero definitivamente, los hombres de mi edad nunca me atrajeron. Desde que mi primer novio, que tenia 18 mientras yo contaba con escasos 13, me declaró su amor: supe que comenzaba una aventura, un patrón, una tendencia que dificilmente sería distorcionado. 

Y cabe aclarar que cuando digo añejo, no solo me refiero a la edad, claro que eso determina lo que acontinuación considero lo mas importante: La Experiencia.

Un hombre que sabe, hace a su pareja saber, un hombre que conoce hace a su pareja conocer…  es maravillosamente delicioso disfrutar de un hombre así.  A mi me fascina que un hombre sepa mucho y de muchas cosas, y sobre todo,  que sepa mas que yo, que sea capaz de mostrarme mundos que no conozco, que pueda hablarme de la vida con experiencia.

Y de donde viene el saber? haber leido muchos libros? pasar el día en Wikipedia? tener maestrías y posgrados? si bien influya, para mi un hombre sabe, cuando su madurez le permite, actuar con cautela,  apoderarse de las situaciones, y por que no decirlo manipularlas.  

De eso se trata el ser complementarios, hombre y mujer, aprender mutuamente. No me intimida que un hombre sepa mas que yo, por que se que tengo mucho para dar, y sobre todo estoy consciente, de que tengo aun mucho que aprender.

He podido vivir experiencias, en las que hombres que me aventajan 4 o 5 años en la aventura de la vida, tienen mentalidad de quinceañeros, y es triste ver que a su edad, no hallan podido conmigo. Sin jactancia ni nada que se le parezca.  Tantos matices hay en el mundo que hombres de apenas 23 años actuan como señores de mundo.  OJO ser maduro no es ser sinonimo de sr aburrido, mucho menos amargado.

Me frustran las relaciones, en que dependen de mi, en las que se someten a mi, no es así como quiero vivir la vida. Yo quiero soñar en los brazos de un hombre que me haga cada vez llegar mas alto, y no contemplar constantes chiquilladas.

Aquí viene lo interesante, no todo en mi es humildad, no solo me gusta absorver como esponjita, por que dentro de todo lo que yo busco, mi busqueda es la de un reto. Un hombre que me rete a aportar algo nuevo a la mesa cada día, un hombre que represente una batalla diaria sin trincheras, que me permita descubrir que tanto puedo crecer, al intentar igualrlo, o porque no decirlo: superarlo.

Yo quiero un hombre grande y valioso.  Y no hablo de genios titulados, ya que la mente y el corazón de un ser humano son su estandarte mas valioso.

De que sirve ir por la vida coleccionando gusanos… cuando podemos dedicarnos a domar un  dinosaurio.