Magia en mi vida era el título que llevaba un correo que recientemente le dio un poco de luz a una noche típica en mi cotidianidad, una de mis mejores amigas y posiblemente una de las mujeres mas lindas que conozco, nos escribió desde Argentina para contarnos la historia de amor mas extraña y poco usual que he escuchado; o en este caso, leído; en mi vida.
No voy a ahondar en los detalles, pues son de ella para contarlos, si hay algo que me hizo venir a sentarme frente a esta pantalla brillante, fue la emoción que desperto en mi corazón, hace meses perdí la capacidad de asombrarme por detalles pequeños y excéntricos, hace cientos de días deje de esperar por esa magia que mi amiga encontro, deje de creer en cuentos de hadas por que la realidad me acusaba de vivir de ilusiones, hacía mucho tiempo perdí la esperanza de que cosas maravillosas podían pasar en nuestra vida, si luchabamos lo suficiente como para encontrarlo.
Yo solía pensar que cada mujer, escribe en su vida su cuento de hadas personal, que el amor vencía todos los obstáculos, y que la vida era hermosa por que podíamos aspirar a encontrar a nuestro príncipe azul.
En el camino, las mascaras se van cayendo frente a nuestros ojos y vemos la realidad cruda, como es, las ilusiones de la infancia se vuelven cada vez mas vanas, tenemos cada vez menos razones para creer en la magia que cultivamos con inocencia.
Pero ¿qué es la vida sin ilusión? ¿qué es la existencia si sueños? Termina la infancia y con ella se lavan todas las cosas que nos hacen ver la vida tan hermosa como un un cuento, las cicatrices en el corazón nos hacen cada vez díficil creer que el felices para siempre puede llegar. Cuando mis padres son la unica prueba viviente que tengo de que esto sea posible.
Este día me rehuso a creer que pueda seguir viviendo mi vida sin esas ilusiones, sin esos sueños, sin creer en la magia que forjamos en nuestras almas en los pasillos del colegio.
Hace años, soñamos esta historia con mi amiga, creamos escenarios y dialogos con un principe sin rostro, esperando que una de las dos sería tan afortunada como para encontrarla, ese correo me hizo recordar que realidad puede incluso superar la fantasia y eso es mucho mejor.
No puedo dejar de vivir mi vida, con sus altos y bajos, con sus noches eternas de lágrimas y cigarros, pero he llegado a pensar que al perder mis sueños, perdí la posibilidad de encontrarme con un mundo tan hermoso como el que creo en mi mente.
Cuantas veces tuve que escuchar que la vida no es como la sueño en mi cabeza, pero correos como este, me devuleven el derecho que siempre tuve de soñar y se que la gente me seguirá reprochando la fantasía que hay en mi cabeza, pero eso nunca mas, me detendrá de seguirlas creando.
Ser escritora no es fácil, incluso aunque lo haga solo para mi misma, siempre hay alguien que se encarga de volver lo que pensamos en nuestra contra, pero no volveré a esconder mi cara, soy yo quien escribe, lo que soy, lo que quiero ser, lo que amo y lo que sufro, yo escribo y puedo sentirme mas hermosa y mas ágil, mas suspicaz e intuitiva a través de mis palabras, si escribir me hace hipócrita, si estas lineas me vuelven cobarde, estoy dispuesta a aceptarlo, pero no dejaré de hacerlo.