Sépanlo ya

Hay un tema que debo tratar. Hombres, esto es para ustedes, para que lo sepan de una vez por todas. Nunca he pedido a mis lectores que compartan lo que escribo, nunca me la he querido llevar de columnista, ni de sexóloga, ni he pretendido resolver el mundo con mis prosas; pero es tiempo de que los hombres sepan algunas cosas, así que los invito a correr la voz.

Para romper el hielo, quiero aclarar, que esto no lo escribo de choto (por gusto) sino por una perorata que traigo entre ceja y ceja y ha terminado por hartar hasta la última fibra del rincón más remoto de mi cerebro.

Se trata del desempeño sexual. Es decir lo bueno o malo que es un hombre en la cama.

Antes de comenzar a hablar sobre los hombres, lo cual representa el meollo del asunto, necesito que sepan todos, lo mucho que a las mujeres -al menos a mi generación y en mis colindancias geográficas- nos vale lo que un hombre piense de nuestro desempeño en la cama. Es más, no pensamos en el sexo como algo que será posteriormente evaluado para saber si somos buenas, malas, eficientes, proactivas, seductoras… ó lo que sea. No nos interesa, y simplemente nos limitamos a dejarnos caer en el colchón y recibir y dar todo el placer que nos brote de la piel y del corazón. Si, del corazón; no pasa nada.

 Dicho esto señores, no vamos a mentirles. Si los comparamos, si decidimos cuál de nuestras parejas ha sido la mejor y cuál la peor, sin conversamos con nuestras amigas sobre lo que hace uno o el otro y generalmente estas conversaciones terminan en explosiones de risa. Pero nuestro parámetro de medición no es ni remotamente parecido a lo que ustedes se imaginan.

No nos importa el tamaño, si ayuda, pero no es determinante. No necesitamos un atleta que pueda tener una tras otra, sesiones incansables de sexo. Por que el promedio de mujeres NO son atletas incansable en la cama y sobre todo porque el sexo NO ES UN DEPORTE.

No necesitamos que tengan condición física, y por favor arranquen de sus neuronas esa tonta idea de que un buen amante es un cabrón incansable que se monta y taladra a una mujer como si le hubieran puesto baterías DURACEL en el… bueno ya me calmé.

Un buen amante no es el que más aguanta, ni el que puede tener un round tras otro sin cansarse.  Un buen amante es el que pregunta de vez en cuando si nos gusta, es el que se toma la molestia de tocarte como la mujer mas hermosa que ha visto en su vida o por lo menos como la más hermosa que ha visto en el día. Es el que se toma el tiempo de recorrer el cuerpo de una mujer y acariciarla con paciencia.

Hay algo que los hombres no comprenden y es que su desempeño es proporcional a lo mucho que deseen estar con una mujer, si realmente la desean con todo su cuerpo y con toda su mente, son capaces de hacer maravillas indescriptibles. Eso es todo, el deseo y las ganas que tienen de estar con una mujer, con esa mujer… los hará el mejor o el peor amante para ella.

Y sepan, de una vez por todas, que odiamos tener que decirle a un hombre lo bueno que es, eso solo alimenta su vanidad y NO nos gusta tener que inflarles el ego. Podemos hacerlo una vez, pero midan sus palabras antes de preguntarlo, porque entre más lo preguntan más nos hacen saber lo inseguros que son en la cama, y menos atractivos se vuelven para nosotras.

Eso es todo. Moraleja, déjense de inseguridades, de competencias y de orgullo, eso no es sexy y ciertamente no conquistarán a nadie con eso a cuestas.